Dos años después de los Acuerdos de Paz en Colombia: ¿Más presupuesto para la guerra?

en
es
Manifestaciones de paz en Colombia

Colombia, es conocida internacionalmente, por sus acuerdos de paz firmados en el año 2016 entre el gobierno nacional y en ese entonces la guerrilla de las FARC. Y aunque unos acuerdos de paz no garantizan el fin de todos los conflictos y, menos los armados en un país que ha vivido la violencia durante más de 50 años, se esperaría que los recursos económicos del país fueran dirigidos en pro de los acuerdos, la aplicación de estos, así como también fueran invertidos en otros rubros: desarrollo rural, educación o salud, por dar unos ejemplos. Sin embargo, la historia ha sido otra: un incremento del gasto militar y una disminución de presupuesto para otros sectores (como la educación pública o el desarrollo rural). Desde luego que esto responde a un contexto particular, con un cambio de gobierno y una proyección de un Presupuesto General de la Nación con intereses particulares.

MANIFESTACIÓN DE ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS

Manifestación Estudiantes colombianos

El 10 de octubre de 2018 una multitudinaria manifestación de estudiantes tuvo lugar en muchos lugares del país. Una manifestación de este gremio que no se veía desde hacía 7 años, y aunque sus exigencias eran en esta ocasión parecidas a las del año 2011, esta manifestación fue diferente. Luego de firmados los acuerdos de paz, con un cambio de gobierno y un presupuesto para la militarización promovido por éste último en términos de "presupuesto para la seguridad", los estudiantes pedían no solo un mayor presupuesto para la educación superior publica sino también hicieron una crítica a estas nuevas pretensiones de continuación de la guerra y al aumento de la militarización por parte del gobierno y sus ministerios: “Presupuesto para la educación, no más armas ni dinero para la represión” decían los estudiantes colombianos en ésta manifestación.

PRESUPUESTO PARA LA GUERRA

En el 2017 Colombia gastó más de 9 millones de dólares en presupuesto militar (defensa, armas y sostenimiento de tropas) convirtiéndose el segundo en Suramérica con ese gasto elevado después de Brasil[1]. En los cuatro años que duró la negociación entre el gobierno y el grupo armado de las FARC, aun cuando hubo una disminución del 98% en las acciones armadas, el gasto militar ascendió, según las cifras del Instituto Internacional de Investigación sobre la Paz de Estocolmo – SIPRI, a 43.258 millones de dólares[2].

Militares en Colombia

En 2018, luego de un mes de posesión del nuevo Ministro de Defensa, se solicitó ante las comisiones económicas del Congreso de la República un presupuesto para el sector Defensa de 1.1 millones de pesos, justificados en una necesidad de enfrentar los avances tecnológicos de una mejor manera y de seguir garantizando en todo el territorio la defensa “de la vida, la honra y los bienes de los ciudadanos”. Unas “tareas” que requieren del fortalecimiento de las Fuerzas Armadas pues, aunque las FARC ya no operan en los territorios, es posible que resurjan o se desarrollen otras amenazas, señaló este Ministerio. De igual manera se argumentó que el aumento de la inversión militar durante el proceso de los acuerdos de paz y posterior a la firma se debió a que luego de la salida de las FARC de los territorios fue necesario devolver tropas a estos lugares donde las Fuerzas Armadas habían estado ausentes, lo que requirió de un gasto logístico importante.

Ahora, el nuevo gobierno de Colombia proyectó un Presupuesto General de la Nación por un total de $258,99 billones, de los cuales la deuda externa se llevaría $66,4 billones, la educación $38,7 billones, el sector Defensa y Policía $33,6 billones y el sector salud $28,48 billones.[3]

Mirando estas cifras podemos ver que, en efecto, se proyecta un presupuesto mayor para la Educación en comparación al de Defensa y Policía. Sin embargo, lo que no se puede apreciar en esta cifra es que la Educación Pública ha estado desfinanciada desde hace muchos años y, aunque el presupuesto para la Educación en general ha ido en aumento, una gran parte de éste ha sido dirigido a fondos privados y a proyectos que benefician a las instituciones de educación superior privadas. Lo que debemos mirar entonces es que el gasto militar sigue siendo particularmente alto dos años después de haber sido firmados los acuerdos. Parece que sigue siendo fundamental la presencia de las Fuerzas Armadas en todo el territorio así como la inversión en armas y nuevas tecnologías, haciendo imposible hablar de Colombia como un país que le puso fin a la guerra: la militarización de los territorios permanece y eso se refleja en los presupuestos tan altos que aún se contemplan para el sector defensa. No parece estar entre los planes de los próximos cuatro años una utilización distinta de los recursos, dirigido a la aplicación de los acuerdos, a la educación pública, al desarrollo rural del país o la mejora en el sistema de salud.

 

Información del autor
Countries

Añadir nuevo comentario

Image CAPTCHA