Etats-Unis d'Amerique

Medea Benjamin

Tanto la CIA como el ejército estadounidense utilizan en todo el mundo, vehículos aéreos no tripulados (conocidos como drones) con el objetivo de matar y espiar. Por ello, la organización CODEPINK, con base en EEUU, ha lanzado una campaña para detener la proliferación de dichos vehículos tanto en el extranjero como aquí en casa.

Las guerras de drones son lo último en métodos de hacer la guerra en el siglo XXI y plantean una serie de nuevas preocupaciones. En EEUU se presentan como la manera más precisa de “pillar a los malos” sin poner en peligro las vidas de su propia gente, y ésta es la razón por la cual en una encuesta de marzo de 2012 el 82 por ciento de los ciudadanos estadounidenses estaba a favor del ataque a sospechosos terroristas con drones. La verdad en cambio, es que los ataques con estos vehículos aéreos no tripulados matan a mucha gente inocente, radicalizan a la población local y aumentan el sentimiento anti-estadounidense y el deseo de venganza. La guerra de drones facilita que el presidente – cualquier presidente – se involucre en conflictos sin necesidad de consultar al Congreso o al pueblo. La idea estadounidense de que EEUU puede atacar a cualquier sospechoso, en cualquier lugar, viola el derecho internacional y sienta un precedente terrible para el resto del mundo. Los drones también han sido utilizados para matar a ciudadanos estadounidenses en el extranjero, sin el más mínimo atisbo de un juicio justo; además existen planes para el uso generalizado de drones por parte de la policía y otras agencias gubernamentales aquí en casa.

Isham Christie

Desde que tuvo lugar el brutal desalojo del campamento de Ocupa Wall Street en la Plaza de la Libertad, existen muchas dudas sobre el futuro del movimiento. El desarrollo rápido del Movimiento supuso dos meses de acciones casi constantes, arrestos y actividad. Lo que construimos durante esos dos meses, desde el 17 de septiembre hasta el 17 de noviembre, está pasando a ser un movimiento a largo plazo. Una manera importante de avanzar es coordinando todos los movimientos de ocupación. Puesto que el Movimiento de Indignados abarca todo el planeta (incluyendo Japón, Pakistán, Corea del Sur, Brasil, Canadá, etc.) está empezando a emerger un fuerte sentimiento de solidaridad internacional. Y son estos vínculos políticos y personales los que están sentando las bases para una transformación de la solidaridad mundial y el trabajo contra las guerras.

“¿Qué harías si llamara a tu puerta alguien con una taza en la mano pidiéndote una ayuda para comprar pistolas para matar a un grupo de gente que no les gusta?”
— Wally Nelson

Wally Nelson fue un resistente durante la Segunda Guerra Mundial, uno de los muchos pacifista de EEUU que no sólo se negó a matar, sino que tampoco quería dar dinero para ello. En 1942, Ernest Bromley se negó a comprar una “póliza de defensa” para su coche porque el dinero iba a la guerra, y el gobierno de EEUU le llevó a juicio. Se pasó 60 días en la cárcel por 7,09$ y pagó una multa de 25$ impuesta por el tribunal.

En diciembre de 2010, el senado de EEUU votó para rechazar la política de “no lo preguntes, no lo digas” (DADT, por sus siglas en inglés) introducida por el entonces presidente Bill Clinton en 1993 en relación con gays y lesbianas en las fuerzas armadas. El presidente Obama firmó el decreto el 22 de diciembre de 2010. Aunque la proposición de ley no será aplicada de forma inmediata, ya está siendo aplaudida como una gran victoria para gays y lesbianas en los EEUU.

Por Stephanie Atkinson

No soy objetora de conciencia. No soy alguien que haya tenido que defender sus creencias de negarse a participar en la guerra. Soy alguien que cuando fue llamada a filas para participar en una guerra que consideraba injustificable por muchas razones, se negó a hacerlo. Me convertí en una desertora del Ejército estadounidense por mi oposición a la Operación Tormenta del Desierto. Soy sólo una más en un largo historial de resistentes a la guerra, pero estoy orgullosa de aquella decisión, de haberme negado a participar en aquella guerra.

En Estados Unidos el ejército se profesionalizó en 1973, por lo que en la actualidad se compone de personal voluntario. Existe un sistema sólidamente diseñado para captar a gente joven; la financiación anual para los programas de reclutamiento y retención pasó a ser más del doble del 2003, con $3.400 millones, al 2007, con $7.7000 millones. Hoy en día, las mujeres constituyen el 15% de las fuerzas, casi medio millón de los tres millones de militares en las fuerzas armadas combinadas. De los efectivos desplegados en Irak y Afganistán, el 11% son mujeres [1].

Katherine Jashinski

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Soy una SPC en el Ejército de la Guardia Nacional de Texas. Nací en Milwaukee y tengo 22 años. A la edad de 19 me enlisté en la Guardia como cocinera porque queria experimentar la vida militar. Cuando me enlisté yo creía que matar era inmoral, pero también que las guerras eran una parte inevitable de la vida, por lo tanto, una excepción a la norma.

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