El derecho a rechazar matar

El programa de la Internacional de Resistentes a la Guerra, El Derecho a Rechazar a Matar, combina un amplio abanico de actividades de apoyo a los objetores de conciencia de manera individual y también en grupos organizados y movimientos de objeción de conciencia y en contra del reclutamiento.

Nuestras principales publicaciones son las Alertas OC (alertas de apoyo que se envían cuando un objetor de conciencia es procesado) y las Informe-OC (un informe bimestral sobre la evolución de la objeción de conciencia en el mundo).

Continuamos también con nuestra Guía OC – Una Guía del Sistema Internacional de Derechos Humanos para Objetores de Conciencia, que puede ayudar a los OC a desafiar a sus propios gobiernos y protegerse de los abusos de derechos humanos.

Se puede encontrar información sobre el trato de los estados nación a los objetores de conciencia en nuestro Estudio Mundial de OC y Reclutamiento.

Hay más información sobre el programa aquí.

El servicio militar obligatorio en Honduras, abolido en 1994, todavía trae recuerdos dolorosos de terribles violaciones de los derechos humanos, como el reclutamiento forzado, las desapariciones forzadas y la tortura y muerte de aquellos que se negaron a enlistarse o estaban haciendo campaña contra éste. La Internacional de Resistentes a la Guerra cree firmemente que las iniciativas para restablecer un servicio militar obligatorio no son un paso en la dirección correcta, si el resultado deseado es disminuir la tasa de criminalidad y evitar que las organizaciones criminales recluten a los jóvenes de Honduras, que son los dos argumentos más utilizados para reintroducir el servicio militar obligatorio.

El domingo primero de diciembre es el Día de Las/os Presas/os por la Paz. Por alrededor de 60 años en este día hemos compartido historias y datos de contacto de objetores/as de conciencia que han sido encarceladas/os por su rechazo a tomar las armas y por su resistencia a la guerra. Dedica un tiempo este día para escribir a quienes están en prisión por su trabajo de paz

El 31 de julio, un tribunal de Ashgabad encarceló a Azat Ashirov, de 20 años, por dos años por rechazar el servicio militar obligatorio por motivos de conciencia. Expuso sus objeciones por escrito y se ofreció a realizar un servicio civil alternativo. El encarcelamiento de Ashirov eleva a siete el número de testigos de Jehová objetores de conciencia conocidos, desde el 5 de septiembre, que cumplen penas de prisión de entre uno y cuatro años. Seis de ellos están encarcelados en el campo de trabajos forzados en Seydi, en la región oriental de Lebap.

Después de veinticinco días de encarcelamiento, el Comité de Conciencia de las FDI otorgó a la objetora de conciencia Maya Brand-Feigenbaum la liberación del servicio militar. "Creo que negarme a servir en el ejército es la mejor y más efectiva forma de promover los principios contra la guerra y contribuir a terminar con la ocupación", dijo.

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) ha publicado un nuevo informe sobre objeción de conciencia: Enfoques y desafíos con respecto a los procedimientos de solicitud para obtener el estatus de objetor de conciencia al servicio militar de acuerdo con las normas de derechos humanos

La objetora de conciencia Yasmin Ricci-Yahav, de 18 años, fue encarcelada nuevamente por su negativa a servir en el ejército. Este es el segundo encarcelamiento de Yasmin en el cual pasará 20 días más tras las rejas. Yasmin fue sentenciada por primera vez a 10 días después de su declaración de rechazo en el centro de reclutamiento militar en Tel Aviv. Al final de su período actual, habrá pasado un total de 30 días en prisión.

Un nuevo informe sobre Eritrea publicado por Human Rights Watch documenta los efectos devastadores del sistema de reclutamiento en la vida de los jóvenes eritreos. En Eritrea, todos los estudiantes de secundaria, hombres y mujeres, se ven obligados a recibir entrenamiento militar para completar su último año. Los envían al campamento militar de Sawa, donde siguen un horario que combina las clases de la escuela secundaria con el entrenamiento militar obligatorio.

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