Resultados de la encuesta: Reclutamiento y espacio público

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En la mayoría de los treinta y dos países encuestados, los menores de edad (menos de 18 años) no pueden unirse a las fuerzas armadas. Sin embargo, existen muchas excepciones a esta norma – como por ejemplo en EEUU, Francia y Canadá donde hay reclutas de 17 años. En aquellos países en los que se permite la presencia de menores, suele haber restricciones. En el Reino Unido, los menores de 18 no pueden participar en combates mientras que en Alemania los que tengan 17 años y medio sólo pueden alistarse con el consentimiento de los padres. En aquellos países en los que oficialmente no pueden servir menores, hay muchos que sí lo hacen, como en Israel y Colombia.

Muchos países europeos encuestados – España, Serbia, Macedonia, Alemania y Suecia – siguen la misma tendencia de otros países europeos que han abolido el servicio militar obligatorio en los últimos 15 años. En un referéndum celebrado en enero de 2013 los austriacos decidieron mantener el servicio militar obligatorio, mientras que en Suiza tendrá lugar un referéndum más adelante a lo largo de este año. La gran mayoría de los países encuestados que cuentan con un servicio obligatorio sólo reclutan a hombres. Todos los países – a excepción de Corea del Sur, Turquía y la zona norte de Chipre – afirman ofrecer el derecho a la objeción de conciencia. Sin embargo, en la mayoría de los casos es difícil de obtener. Corea del Sur es el único país no europeo de la encuesta que no ofrece objeción de conciencia al servicio militar. Un servicio alternativo obligatorio existe en Paraguay, Suiza, Rusia, Grecia, Finlandia, Austria y la República de Chipre. En Chipre, Finlandia y Suiza, dicho servicio alternativo tiene una duración más larga que el servicio militar, en contra de las normas internacionales que establecen que el servicio alternativo no es “punitivo” (y esto incluye la duración del servicio). En Paraguay, para evitar este servicio alternativo, hay que pagar una multa diaria.

Una gran mayoría de países pide a sus jóvenes que se alisten ellos mismos al servicio militar obligatorio. Una anomalía es Francia: aunque no existe servicio militar obligatorio, hay que completar – a menudo entre las edades de 16 y 18 años – un “Día de defensa y ciudadanía”, (de lo contrario no se puede obtener el permiso de conducir u obtener un título universitario).

Más de dos tercios de los países cuentan con autoridades locales o nacionales que entregan los datos de los jóvenes al ejército. Esto varía en función de lo sistemático que sea. En nueve países, la información también es proporcionada al ejército por los colegios.

Veintidós de los países están involucrados en combate activo, en su mayoría en el extranjero – en ocasiones como parte de una fuerza multilateral mayor como la OTAN – pero también en combates internos como en Colombia, Ecuador, Paraguay e India, que es un ejemplo de la militarización no estatal de la juventud

Hay una serie de aspectos del ejército que son enfatizados para el público, en parte para facilitar el reclutamiento al presentar a las fuerzas armadas desde un punto de vista positivo:

  • Aventura: En todos los continentes encuestados – aunque no en todos los países – el ejército se presenta a sí mismo en sus campañas de reclutamiento y publicidad como una oportunidad de aventura. En algunos países, esto se utiliza como una táctica a largo plazo. En otros, se trata de una política reciente o temporal. En ocasiones está relacionado al contexto específico de cada país, por ejemplo las fuerzas armadas de Canadá recalcan lo prohibitivamente caro que saldría viajar al extranjero si no fuese con el ejército.

  • Labor de ayuda humanitaria: En todos los países menos ocho, el ejército también realiza labores de ayuda humanitaria. En Paraguay este es un aspecto sobre el que se hace especial hincapié; en Nepal no lo es, sin embargo esta continúa siendo la imagen que tiene la gente de lo que hace el ejército.

  • El ejército trae la paz: Veinte ejércitos de los países encuestados promueven la creencia de que el ejército trae consigo la paz, algo que se manifiesta de distintas maneras: en Finlandia, se cree que la fuerza de su ejército previene el ataque de Rusia, mientras que en Canadá existe la percepción pública de que el ejército son esencialmente fuerzas de paz, no un “ejército real”.

  • El ejército te defiende y a tus valores: Abrumadoramente común en Europa, y notable en el resto de continentes, es la idea de que el ejército defiende a un país y sus valores. Una vez más Canadá es la excepción, donde se hace hincapié en ayudar a los demás (en parte porque nunca ha habido un conflicto militar armado en el estado de Canadá).

  • El ejército puede ser una carrera: En todos los países excepto dos – la zona norte de Chipre administrada por Turquía y Nepal – éste es uno de los mensajes utilizados.

  • El ejército proporcionará futuras oportunidades de estudio o de empleo: De modo similar, el potencial obtenido tras una carrera militar es recalcado en muchos países. Esta vinculación es más o menos explícita: en Canadá, el ejército cubre los gastos universitarios ($7000 de matrícula y $10.000 de gastos de mantenimiento al año), mientras que en Turquía no es posible trabajar como funcionario sin haber cumplido el servicio militar. En Sudáfrica esto es lo que más atrae a reclutas.

  • Otros: En EEUU, se centran en la buena salud y el buen salario; este último argumento es el que se utiliza también en Macedonia. En España es una manera de que los inmigrantes consigan la nacionalidad, y en India se recalca el papel del ejército como respuesta a los disturbios y otros problemas internos.

Traducido de la version ingles de Nayua Abdelkefi

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