Alemania: reclutamiento - no reclutamiento - reclutamiento - no reclutamiento...

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Un nuevo debate sobre el futuro del servicio militar ha estallado en Alemania. El ministro de Defensa Karl-Theodor zu Guttenberg señaló que las tropas reclutadas son costosas y de poca utilidad para el moderno ejército alemán -o Bundeswehr-, el cual ahora centra sus operaciones en misiones extranjeras distanciadas de zonas rojas como Afganistán. La temporada de 6 meses que les es exigida a los jóvenes alemanes para cumplir con la prestación de su servicio es demasiado corta para la realización de un entrenamiento militar altamente calificado, afirman analistas en seguridad. Los reclutas tampoco pueden servir en el extranjero, así que muchos terminan trabajando en cocinas o en oficinas.
 
Con el ánimo de reducir en €1 billón por año el presupuesto militar alemán (de €31.1 billones), el señor Guttenberg quiere recortar a 150.000 el número de efectivos, de los actuales 250.000, lo que supondría 40.000 soldados voluntarios y de carrera menos, los cuales generalmente sirven al menos por dos años, y prácticamente no quedaría ningún espacio para los reclutas. Eliminando el reclutamiento, cuyos costos incluyen alojamiento, alimentación y entrenamiento, se podría prever un ahorro de al menos €400 millones al año, de acuerdo con estimaciones de los funcionarios del Ministerio de Defensa.
 
Hasta ahora, el Ministerio de Defensa ha elaborado cinco modelos para el futuro de la Bundeswehr alemana: La versión más radical se refiere a una mini Bundeswehr con 150.000 soldados profesionales y de medio tiempo. En el otro extremo del espectro de modelos de reforma se encuentra un compuesto militar de 205.000 soldados, incluyendo reclutas, lo cual corresponde en escencia a la actual estructura. Un compromiso "Modelo 4" incluye entre 150.000 y 160.000 soldados profesionales, así como entre 7.500 y 15.000 voluntarios en el corto plazo. El resultado sería un ejército de unos 170.000 soldados.
 
Los soldados voluntarios de corto plazo prestarían su servicio en un período de entre los 12 y los 23 meses. Pero incluso este modelo supondría una abolición de facto del servicio militar obligatorio.
 
El gobierno federal ha "reducido el servicio militar obligatorio hasta el punto de la insensatez y ha sido de esta forma como lo ha destruido", escribió el ex-ministro de defensa Volker Rühe, miembro de la UDC, en un ensayo para SPIEGEL. "Nadie debería esperar que el servicio militar obligatorio sea reactivado, toda vez que ya ha sido desactivado", añadió Rühe, anotando: "Suspensión significa abolición".
 
El 27 de julio, Guttenberg, Frank-Jürgen Weise, el jefe de la Comisión sobre la reforma estructural de la Bundeswehr, tres miembros de esa Comisión, el Jefe de la Cancillería Federal, Ronald Pofalla y Merkel se reunieron en el octavo piso de la Cancillería. Weise propuso la figura de reclutamiento voluntario, la cual aún le permitiría al gobierno registrar a todos los hombres jóvenes bajo la ley de servicio militar obligatorio y, si la ley lo permite, examinarlos también.
 
Y allí estaban: una idea, un plan y un ministro de defensa que estaba siendo flexible una vez más, creyendo de repente que la abolición del servicio militar obligatorio sería un "error fatal." Todo suena muy bien. La ventaja de este plan es que todas las estructuras asociadas a la prestación del servicio militar obligatorio se mantendrían vigentes y podrían ser reactivadas en cualquier momento, y que la actual  y absurda temporada de 6 meses de servicio militar ya no sería un problema.
 
Como sea, los mayores beneficiarios del reclutamiento han resultado ser los hospitales alemanes, los hogares geriátricos y todos aquellos programas sociales en los que durante los últimos 20 años más de la mitad de los reclutan han optado por prestar su servicio sustituto.
 
La eliminación del servicio militar obligatorio, señalan, dejará un enorme vacío en los servicios públicos alemanes. Más de 150.000 de los 226.000 hombres que fueron encontrados como aptos para la prestación del servicio militar obligatorio en 2009 se declararon objetores de conciencia y fueron asignados para la prestación de servicios sociales para civiles.
 
"Esto será definitivamente una pérdida," dijo Peer Köpf, un experto en personal y operaciones de la Asociación Alemana de Hospitales. 
 
La pérdida del flujo constante de objetores de conciencia en el servicio sustituto será el más reciente golpe al sistema de salud alemán, asediado por el creciente costo en el cuidado de una población que envejece. A principios de este mes, la Canciller de Gobierno, Angela Merkel, anunció  nuevos aumentos en las primas y recortes en el gasto médico con el fin de cubrir los cerca de €11 billones ($14 billones) de déficit en el sistema público de salud del país para el próximo año.
 
Hospitales, clinicas y hogares geriátricos han pasado a depender de la labor de los objetores de conciencia, a pesar de que la ley determina que éstos solamente realizarán trabajos "suplementarios" para que de esta forma no sean puestos en peligro los puestos de trabajo tradicionales.  No hay movimiento alguno con el fin de mantener el servicio obligatorio en caso de ser abolido el servicio militar obligatorio, lo cual también sería jurídicamente difícil de manejar toda vez que cualquier servicio obligatorio no asociado al servicio militar obligatorio sería interpretado como trabajo forzoso.
 
Fuentes: Wall Street Journal: Hospitales alemanes no pueden permitirse un proyecto final, 19 de julio de 2010; Spiegel Online International: Debate sobre reclutamiento divide a los alemanes conservadores, 29 de julio de 2010

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