La resistencia

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A man holds a mirror to the police, on which is written "Who came dressed for a riot?"
Important info

The American Civil Liberties Union (ACLU)’s ‘Mobile Justice’ app allows the user to record interactions with the police and send them to the ACLU once recording is completed. The footage is automatically sent if the phone is shaken meaning that it is not lost if the police confiscate the phone. It also allows the user to send their location and an incident report to the ACLU and provides information about their rights. Once sent, the footage is the property of the ACLU.

A similar app, Nós por Nós’, exists in Brazil. Footage is saved to the cloud so that it cannot be destroyed by the police. It also provides information about rights. Users have the option to remain anonymous and the Rio de Janiero Youth Forum that designed the app then passes the material on to the appropriate public institution. Those behind the app work with lawyers close to the struggle. The app has received over five hundred reports in one year. Data and statistics collated from the app were taken to an audience inside the Legislative Assembly of Rio de Janiero where they were presented in front of a committee and the media.

The Riot #ID project is a civic media project helping people identify, monitor and record the use of riot control against civilians through their Twitter account and printable #riotID pocket book.

La información de contacto de muchas organizaciones de resistencia contra la militarización policial se encuentra disponible en las páginas de información nacional. Si conoce alguna organización o campaña que debería incluirse en este recurso web, póngase en contacto por correo electrónico a info@wri-irg.org. Esta página destaca los ejemplos de resistencia a lo largo del mundo con la esperanza de sirvan de fuente de inspiración para movimientos de otros países.

Kenia

Organizaciones como Chemchemi Ya Ukweli (CYU) entienden que las políticas policiales de proximidad son la respuesta para los crecientes niveles de delincuencia, criminalidad y violencia. Esta estrategia de orden público aúna a la policía, la sociedad civil y a las comunidades locales con el objetivo de desarrollar soluciones conjuntas para los problemas locales de seguridad dentro de un sistema en el que la policía ha de rendir cuentas. Las fuerzas policiales keniatas están experimentando un proceso de transformación según las recomendaciones que sugieren que las políticas policiales de proximidad deberían ser el pilar esencial en las políticas de orden público en el país africano. Recientemente, la respuesta policial ante el terrorismo ha cambiado su dinámica y ha concentrado sus esfuerzos en operaciones de proximidad de riesgo. El uso innecesario de la fuerza y los asesinatos extrajudiciales han ido enfureciendo a la población. CYU defiende las estrategias que abordan las causas que llevan a la gente joven a unirse a grupos terroristas o bandas de delincuentes y que ofrecen amnistía y apoyo para la reintegración en lugar de potenciar la militarización policial. Fuente: Oluoch, 2017.

Brasil

En Río de Janeiro, comunicadores autóctonos como Gizele Martins están desafiando los discursos mediáticos que tratan a los favelados —es decir, a los habitantes de las favelas— como meras cifras en lugar de seres humanos. Se enseña a los periodistas convencionales a informar desde las favelas llevando casco y chaleco antibalas para fomentar la idea de que los favelados son peligrosos, delincuentes y criminales. En cambio, el periodismo ciudadano informa con nombres y apellidos y trata el impacto de la militarización policial en la vida cotidiana. También se centra en la cultura y la música y fortalece la identidad negra e indígena de su propia comunidad. Asimismo, desafía a periodistas, políticos y ONG que suelen estar a favor de la militarización y que reciben dinero de la policía o directamente colaboran con ella. Esta última estrategia está funcionando y puede verse, por ejemplo, en el caso de un político que organizó una Comisión de la Verdad para investigar ciertas violaciones de los derechos humanos en las favelas, pero que nunca se dignó a hablar con los propios residentes. Cuando estos informantes locales comenzaron a tratar el componente racista de esta estrategia, el político se disculpó y empezó a hablar con los residentes de las favelas.

Palestina/Israel

Gun Free Kitchen Tables es una campaña organizada por entidades feministas y de la sociedad civil de Israel y los Territorios Ocupados Palestinos que centra su labor en la problemática en torno a los asesinatos en el hogar perpetrados por guardias de seguridad con las armas que se llevan a casa. Optaron por un centrar su campaña en torno a este tema porque se trata de un tabú menor que el que supondría desafiar directamente a la policía o al ejército. Investigan y atan cabos en las historias individuales sobre las que informan los medios de comunicación. Ahora, los medios han empezado a proporcionar información adicional acerca del dueño, la empresa y el tipo de arma cuando ocurren incidentes de este tipo. También han comenzado a tratar este asunto como un fenómeno en lugar de incidentes aislados. Asimismo, esta campaña está trabajando en dos demandas civiles contra el Estado y empresas privadas de seguridad en representación de supervivientes.

Estados Unidos

La War Resisters’ League en Estados Unidos plantea dos preguntas esenciales: «¿Cómo hemos acabado en el sendero de intensificación hacia la militarización policial? Y lo que todavía es más importante, ¿cómo podemos parar esto?». Centra su labor de campaña en torno a los entrenamientos de Armas y Tácticas Especiales —más conocidos por las siglas inglesas SWAT— que tienen lugar en ferias de armas como la Urban Shield, ya estos entrenamientos se nutren de la mentalidad del militarismo. Asimismo, ha investigado seis entrenamientos SWAT llevados a cabo en distintas partes del país y ha organizado campañas e iniciativas transversales de resistencia. Esta estrategia ha proporcionado un espacio para que diversos grupos colaboren entre sí dentro de un amplio espectro identitario e ideológico. Esta organización suele fracasar en sus intentos por llegar a personas más allá de la «clase activista». Actualmente, trabaja para transformar sus estrategias organizativas con el objetivo de aumentar la envergadura de su trabajo con el objetivo de producir cambios r en el poder. En este sentido, se sirven del movimiento de protesta indígena del oleoducto Dakota Access y de la labor de concienciación del movimiento Black Lives Matter como fuente de inspiración. Fuente: (Tabassi y Issa, 2017).

África

WoMin es una alianza internacional de mujeres africanas organizadas en comunidades afectadas por el extractivismo. Centran su labor en las interrelaciones que existen entre el género, el militarismo y las industrias extractivas. Integran el esfuerzo de cerca de cincuenta organizaciones socias en catorce países a lo largo del sur, este y oeste del continente africano. Su labor es revolucionaria porque esta institución trabaja con organizaciones por los derechos de la mujer que se solían concentrase en problemas de género «tradicionales» y, por lo tanto, esta labor puede presentar ciertas dificultades. Afirma que las alternativas al modelo extractivista de desarrollo «han de surgir de las comunidades locales y de las mujeres, de sus prácticas y aspiraciones». Fuente: (Hargreaves, 2016). 

Sudáfrica

The Casspir Project es una instalación artística que reivindica el legado del vehículo militar Casspir empleado extensivamente por la policía sudafricana durante el Apartheid. Se restauró uno de estos vehículos fuera de servicio y se le incorporó paneles con decorados de cuentas y abalorios de cristal que forman diseños tradiciones elaborados por artesanos de Zimbabue y de la provincia sudafricana de Mpumalanga. Ralph Ziman, el artista que ideó este proyecto, recuerda las filas de Casspirs en dirección hacia las poblaciones segregadas con «agentes de policía paramilitar muy armados sentados tranquilamente sobre los tejados y enarbolando sus armas automáticas». El modelo Casspir fue un sinónimo del terror y la opresión institucional. Abandonados al final de la era del Apartheid, estos vehículos han comenzado a resurgir en varios puntos del planeta como en Ferguson (EE. UU.) y recientemente en Durban (Sudáfrica). Para Ziman, este proyecto representa el «esfuerzo reconciliador de una historia de devastación con miras a fomentar el diálogo sobre a dónde nos dirigimos y en qué clase de mundo queremos vivir». Fuente: (The Casspir Project, 2017).

La solidaridad internacional

Este recurso web pretende demostrar que la militarización policial no es un fenómeno aislado que se limita a un solo país. Se trata de un proceso que está relacionado con otros procesos similares que están teniendo lugar en el mundo. Cada vez más, los activistas que trabajan en contra de la militarización policial están aunando esfuerzos para poner fin a este proceso global. Gran parte de esta actividad se centra en campañas acerca de la exportación de formación militarizada de policías y de equipo policial militarizado, un fenómeno en el que las diferentes culturas de la militarización policial comparten y se nutren entre sí. A veces, es necesario que la solidaridad adopte un cariz práctico: en 2014, después de la ocupación militarizada de las poblaciones negras en Ferguson (EE.UU.), cientos de palestinos brindaron su apoyo a los activistas en las redes sociales mediante la identificación de empresas de latas de gas lacrimógeno y proporcionándoles consejos para aliviar los síntomas de aquellas personas afectadas por este gas. Esperamos que este recurso web proporcione las herramientas necesarias para establecer más conexiones entre lo que está ocurriendo en diversos países alrededor del mundo. Queremos con esto fomentar la creación de campañas conjuntas para revertir el proceso global de la militarización policial.

 

 

En agosto de 2019, nos entusiasmó dar la bienvenida a un nuevo afiliado a nuestra red internacional: Pasifika, con sede en Papúa Occidental. A fines de agosto, el ejército indonesio comenzó una violenta represión en Papúa Occidental, lo que provocó una respuesta masiva noviolenta en toda la región.

El elemento central del proyecto es la recuperación: un vehículo Casspir restaurado y reacondicionado, con sus superficies cubiertas con elaborados paneles de abalorios de vidrio de vivos colores, dispuestos en patrones tradicionales y completados por artesanos de Zimbabue y la provincia sudafricana de Mpumalanga, incluidas las mujeres de la tribu Ndebele, conocida por su artesanía.

En 1967, el inspector Daryl Gates del Departamento Policía de Los Ángeles (LAPD) propuso el concepto de SWAT según su experiencia en los levantamientos negros como los disturbios de Watts. La Guerra contra las Drogas vio índices más altos de fuerza letal cuando el Gobierno transfirió equipo militar a los departamentos de policía —transferencia que fue motivada por el temor del Gobierno de la liberación negra y los movimientos contra la guerra.

Nuestra campaña del mes es «Deadly Exchange», un proyecto de Jewish Voices for Peace, una de las organizaciones que luchan por el fin de la ocupación israelí en Oriente Medio.

Samantha Hargreaves de WoMin—una alianza africana dedicada a las cuestiones de género y las industrias extractivas— habla con Andrew Dey, miembro de IRG, sobre las relaciones entre el género, las industrias extractivas y el militarismo en África, y sobre las acciones que está llevando a cabo esta alianza para contrarrestar la situación.

– Cuéntenos sobre la labor que realizan. ¿Qué es WoMin? ¿Cuándo se formó y cómo está compuesta esta alianza? ¿Cuáles son los asuntos críticos en los que trabajan?

– WoMin se puso en marcha en octubre del 2013. Trabajamos con aproximadamente 50 organizaciones afiliadas en 14 países de África meridional, oriental y occidental. La mayor parte de nuestros socios se dedican a tratar cuestiones relativas a las tierras, los recursos naturales, las industrias extractivas, la justicia ambiental y climática, y los derechos de las mujeres. En general, nuestro trabajo con las organizaciones de defensa de los derechos de las mujeres ha representado un desafío debido al hincapié que hacen en cuestiones de género más “tradicionales”, como la violencia contra las mujeres, la educación y la salud de las mujeres y las niñas; una cantidad más pequeña trabaja en temas relacionados con el medioambiente, las tierras y otros asuntos de justicia económica.

Mujeres de WoMin y el intercambio de carbón, en África meridional. Fotografía: Heidi Augestad

Tara Tabassi (Liga de Resistentes a la Guerra) y Andrew Dey (Internacional de Resistentes a la Guerra)

Members of Indonesia's

Como activistas antimilitaristas estamos bien posicionados para ver el poder que ejerce la policía en industrias de armamento y agendas militaristas tan amplias. La comprensión de este poder policial en los distintos contextos del mundo es clave para que los activistas que luchan contra la militarización puedan mantener el control sobre el poder policial en nuestras comunidades. Las fuerzas policiales suelen actuar para mantener una distribución del poder statu quo injusta en la sociedad y tienden hacia enfoques hegemónicos donde unos tienen el poder sobre otros, en especial cuando la percepción de amenaza es alta – la policía es una forma de control social y la militarización aumenta su poder. La militarización significa fusiles, tanques armados y drones, pero también es un estado de ánimo. Las mentalidades militarizadas han impregnado muchas fuerzas policiales y han aumentado radicalmente la fuerza de la violencia policial contra nuestras comunidades.

Tahoe Resources es una empresa minera canadiense. A mediados del 2010 Tahoe adquirió de Goldcorp la mina El Escobal en el sudeste de Guatemala. El Escobal es una mina que contiene en su gran mayoría plata, pero también oro, plomo y zinc. Algunos analistas sostienen que es una de las minerías de plata más grande del mundo. El Escobal se encuentra a aproximadamente 40km al sudeste de la ciudad de Guatemala y a 3km de San Rafael los Flores.

David Scheuing

Londres: en mi diario retorno a casa, me cruzo con frecuencia —en el metro, en la estación— con policías fuertemente armados que “protegen” a los ciudadanos, la infraestructura, la vida y la economía, siempre atentos. Sin embargo, esta vigilancia no es inofensiva ni inocente. Mata. Este mes de julio se cumplió el triste 10.° aniversario de la muerte de Jean Charles de Menezes, asesinado en la abarrotada estación de metro de Stockwell, Londres.1

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