gender and militarism

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Del 26 al 28 de mayo, activistas de Grecia, Israel, Rusia, Turquía y Chipre (tanto del sur como del norte) se reunieron en Nicosia (Chipre) para recibir 3 días de formación, 'Género y Lucha contra la Militarización de la Juventud', organizado por la Internacional de Resistentes a la Guerra. Durante la formación, los participantes exploraron las dimensiones de género de la militarización de la juventud dentro de sus sociedades así como también debatieron cómo trabajar internacionalmente para contrarrestar estos procesos.

En marzo de este año el informe “Ajustando las cadenas monetarias: el coste que la lucha contra el terrorismo está teniendo sobre la igualdad y seguridad de género” fue publicado por nuestro afiliado El Programa de Mujeres Pacificadoras junto con la Clínica Internacional de Derechos Humanos de la Universidad de Duke. El informe analiza cómo las normas de lucha contra la financiación del terrorismo impactan en la organización de los derechos de las mujeres, en las asociaciones en defensa de los derechos de las mujeres y en la igualdad de género.

Colectiva Reparando Ausencias

“Ellas nos hacen falta Porque se prepararon para amar, se pusieron bonitas, solo querían ser felices a la manera de los cuentos de hadas y no supieron que muchas veces estos terminan en una novela de horror. Porque amaron al prójimo –un prójimo- más que a ellas mismas. Obedecieron el mandato de aguantar, de esperar a que el amor lo cambie, se tomaron en serio el “hasta que la muerte los separe”

El departamento del Valle del Cauca está ubicado en el suroccidente colombiano, concentra el 10% de la población nacional, es poseedor de una gran diversidad cultural, étnica y social y es zona receptora de población desplazada por el conflicto armado de los departamentos del Cauca, Nariño, Putumayo y Choco fundamentalmente.

Pese a ser uno de los territorios más cordiales y festivos del país, el Valle del Cauca encabezó durante el año 2015 el listado de departamentos con mayores casos de asesinatos contra las mujeres1

Ferrovial es una empresa multinacional española con un amplio abanico de intereses, entre los que se encuentran la construcción del Museo Guggenheim de Bilbao, la autopista M3 de Irlanda y la administración del peaje de las carreteras de Europa. Además, Ferrovial posee el 90% de la compañía Broaspectrum, compañía que maneja los centros de detención de inmigrantes extraterritoriales de Australia en Papúa Nueva Guinea.

Samantha Hargreaves de WoMin—una alianza africana dedicada a las cuestiones de género y las industrias extractivas— habla con Andrew Dey, miembro de IRG, sobre las relaciones entre el género, las industrias extractivas y el militarismo en África, y sobre las acciones que está llevando a cabo esta alianza para contrarrestar la situación.

– Cuéntenos sobre la labor que realizan. ¿Qué es WoMin? ¿Cuándo se formó y cómo está compuesta esta alianza? ¿Cuáles son los asuntos críticos en los que trabajan?

– WoMin se puso en marcha en octubre del 2013. Trabajamos con aproximadamente 50 organizaciones afiliadas en 14 países de África meridional, oriental y occidental. La mayor parte de nuestros socios se dedican a tratar cuestiones relativas a las tierras, los recursos naturales, las industrias extractivas, la justicia ambiental y climática, y los derechos de las mujeres. En general, nuestro trabajo con las organizaciones de defensa de los derechos de las mujeres ha representado un desafío debido al hincapié que hacen en cuestiones de género más “tradicionales”, como la violencia contra las mujeres, la educación y la salud de las mujeres y las niñas; una cantidad más pequeña trabaja en temas relacionados con el medioambiente, las tierras y otros asuntos de justicia económica.

Mujeres de WoMin y el intercambio de carbón, en África meridional. Fotografía: Heidi Augestad

“Cada bomba arrojada, cada bala disparada tiene que haber sido fabricada en algún lugar y, donde sea que este se encuentre, se le puede hacer frente.”

Smash EDO

La guerra se sirve de raíces profundas, y deja enormes legados. Años después de las llamativas detonaciones de bombas y los vehículos blindados dando vueltas, y después de que los fotógrafos hayan recogido sus cosas y se hayan ido a su casa, la violencia está siendo alimentada, nutrida y aprovechada.

Editorial

Placheolder image

Las últimas noticias de este mes sobre la objeción de conciencia son un recordatorio de que, al trabajar juntos como un movimiento internacional contra la guerra, las repercusiones de la resistencia al militarismo es vista por la gente como un rechazo a luchar.

Dos mujeres lituanas han creado una de fotos que exploran el tema del género en Lituania. Tiskevic-Hasanova y Neringa Rekasiute realizaron/crearon estas fotos después de que el servicio militar obligatorio volviese a introducirse en Marzo de 2015. La primera llamada a filas fue el 11 de mayo, cuando dos tercios de los 3.000 de las plazas fueron ocupadas por voluntarios. Las 14 fotos pueden verse aquí:

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