Nota de la traductora

La siguiente traducción utiliza lenguaje inclusivo, como en general las personas que aquí escriben. Mi uso del lenguaje inclusivo supone combatir la invisibilización de las mujeres y también otros condicionamientos activados por el lenguaje que no van a favor de la lucha social: son un ensayo de llamadas de atención de carácter transformador, de generación de alternativas a cómo se conciben las cosas y las actitudes y relaciones que esto genera. Así, las hay de carácter feminista, como el uso de “pensadoras” en lugar de “intelectuales”, evitando asimilar a las mujeres a un concepto utilizado por el poder establecido de manera clasista; o emplear “violación”, “acoso/abuso y violación” y “acoso machista y misógino” para rescatar la palabra “sexual” y sobre todo evitar que la violación se vea sometida al tabú y se conciba desde la impuesta falacia biologicista, porque la violación es tortura misógina y feminicida. Otro tipo de llamadas se relacionan con la superación de diferentes injusticias conceptuales resultado del sordo condicionamiento de la religión, que tan poderoso papel tiene en nuestro sistema conceptual: como la creencia de que las “familias monoparentales” necesariamente generan personas conflictivas (aquí traducido por “familias desestructuradas”) o la omisión del movimiento pacifista de activistas no creyentes (incluidas muchas feministas pacifistas), que defienden la noviolencia por razones políticas o pragmáticas, es decir, como método más justo para la resolución de los conflictos, y que no viven el pacifismo como un modo de vida o una cuestión “de principios”, por lo que no podrían “sacrificar su libertad personal por sus principios” pero sí llegar a “renunciar a su libertad personal por sus ideas (o ideales)”.*

Desearía agradecer a la red internacional de la IRG, a la que me uní como miembra individual en 1989, el haber podido traducir estos textos. Desde Mujer Palabra, un espacio abierto comprometido con la construcción de un mundo menos violento y más justo, ayudaremos a difundir, ampliar, complementar y debatir estos materiales, desde http://www.mujerpalabra.net/activismo/indices/pacifismo_feminista.htm, porque comprendemos que Objetoras plantea cuestiones que generarán curiosidad feminista allí donde no existe, así como oportunidad de que se incorporen y aprenda de los debates feministas en el mundo aún eminente y radicalmente patriarcal de la lucha social, y en concreto del antimilitarismo, donde la mayoría continúa no valorando adecuadamente (no comprendiendo el valor de) la herramienta del feminismo y del lenguaje para evoluciones personales y sociales más inteligentes.

Objetoras nos hace sentir tristeza ante la ausencia de las mujeres en la Historia y la Memoria, por lo que es un gran regalo para el ahora y el futuro. Pero también nos alienta e inspira: las experiencias y reflexiones recogidas aquí ayudarán a enriquecer los debates y las acciones del movimiento social en su conjunto, por la cantidad y la calidad de las preguntas, críticas, enfoques y conexiones que sus autoras plantean.

 

michelle renyé, primavera del 2011

Proyecto Mujer Palabra y WRI-IRG


Notas

* Para más información sobre la importancia del lenguaje en nuestras vidas, podéis visitar http://www.mujerpalabra.net/pensamiento/sobrelenguaje.html, que incluye una página de Acción Directa Noviolenta Lenguaje. Animo a las personas que hacen traducciones a colaborar en esta lucha por evitar el machismo en el lenguaje.